En este preciso segundo, mientras tus ojos leen estas palabras, está ocurriendo una
guerra épica dentro de tu cuerpo. Millones de soldados invisibles están patrullando
tus venas, listos para saltar a la acción, dar la vida por ti y defenderte de invasores
que quieren enfermarte.
Esos invasores son los virus: criaturas tan increíblemente pequeñas que miles de
ellas cabrían en la punta de un alfiler. No tienen malas intenciones, pero necesitan
entrar a tus células para poder sobrevivir y multiplicarse. Y si los dejamos hacer lo
que quieran, causan estragos.

