¿Alguna vez te has preguntado cómo hacían nuestros abuelos para disfrutar de los
tomates del verano durante el frío invierno, o cómo un simple frasco de repollo y sal
se convertía en un alimento lleno de vida?
Antes de que existieran los refrigeradores modernos, la cocina era un laboratorio de
paciencia y sabiduría. Hoy vamos a abrir la puerta de esa cocina del pasado para
entender, de forma muy sencilla, qué pasa «tras bambalinas» cuando fermentamos
o hacemos una conserva tradicional. No necesitas un título en ciencias; solo
necesitas curiosidad y tus cinco sentidos.

